Qué difícil se me hacía la vida sin ti, qué difícil eran mis días sin tenerte a mi lado, qué difícil era todo sin tu sonrisa, tus besos y tus miradas...

Ahora ya no es difícil mi vida, porque ya no te necesito ni a ti ni a tu vida, no mereces que me compadezca de ti, sólo te veré como lo que eres, una persona que alguna vez formó parte de mi vida, pero que se fue alejando lentamente hasta perderse de nuevo en el horizonte.
Mi cara recobra de nuevo su color, unas pequeñas muescas de sonrisa empiezan a vislumbrarse en mi rostro, comienzo a ser yo otra vez, ese yo oculto en un pozo sin fondo, pero que no volverá a caer de nuevo...